¡EN BUSCA DE LA CALIDAD!
¡Hola a todos nuestros visitantes!
Como ya sabéis, en el curso 2002 – 2003, nuestro centro aceptó la invitación de la Conserjería de Educación de embarcarnos en un proyecto de calidad. Su principal objetivo era implantar una cultura de calidad continua en nuestro centro que nos permitiese conocer aquellos aspectos en los que teníamos que mejorar y esos otros en los que funcionábamos bien, en otras palabras nuestras áreas de mejora y nuestros puntos fuertes con vistas a la elaboración y desarrollo de planes de mejora encaminados a subsanar nuestras deficiencias y a obtener el preciado Sello de Excelencia.
Así, tras un largo periodo de formación que nos ocupó todo el primer trimestre de dicho curso 2002 – 2003, y en el que participó la totalidad del claustro de profesores del centro, adoptamos el modelo europeo de excelencia propuesto desde la Conserjería: el EFQM (European Foundation for Quality Management). Pero la tarea no había hecho nada más que empezar, y así dedicamos el segundo trimestre al desarrollo de dicho modelo mediante la realización de cuestionarios y formularios que analizaban todas y cada una de las “piezas” que forman el engranaje de un colegio: liderazgo, planificación y estrategia, personal del centro educativo, colaboradores y recursos, procesos, resultados e los usuarios del servicio educativo, resultados en el personal, resultados en el entorno educativo y resultados clave del centro educativo. Tras un análisis tan exhaustivo, en el que no faltaron las encuestas a padres, profesores, alumnos y personal no docente, nos encontramos con un número de áreas de mejora que teníamos que priorizar, y así, tras estudiar la posibilidad, viabilidad y urgencia de cada una de ellas, decidimos emprender el reto de aumentar la satisfacción y motivación de nuestros alumnos.
Dejábamos así perfilada la tarea a realizar durante los cursos 2003 – 2004 y 2004 - 2005, cursos en los que toda la comunidad educativa, guiada por el profesorado, estuvo inmersa en una nueva actividad, un Plan de Mejora titulado “Motivación y aumento de la satisfacción de nuestros alumnos”, englobado en ese proceso de calidad continua que queríamos establecer en nuestro colegio. Dicho Plan nació con la pretensión de lograr que nuestros alumnos, vuestros hijos, se sintieran más partícipes, satisfechos y motivados en su largo camino de formación, con nuestra creencia de que las personas motivadas en su quehacer cotidiano y satisfechas consigo mismas, son personas felices y en paz. Dedicamos esos dos años a diseñar y llevar a cabo actividades encaminadas a la consecución de dicho fin. Creemos que el amplio abanico de actividades desplegado esos dos años desde cada departamento y desde la Dirección del Centro, contribuyó positivamente a la consecución de dicho objetivo, que consolidó un considerable número de ellas en nuestro colegio.
El curso 2005 – 2006, nos ofrecía un nuevo reto: realizar una Carta de Servicios, reflejo de una declaración pública de los compromisos que asumíamos para nuestro colegio con las familias de nuestros alumnos. De nuevo formación y encuestas a padres, profesores y alumnos para evaluar los servicios que ya ofrecíamos y aquellos susceptibles de implantar con el fin de elaborar “nuestra carta de presentación” con indicadores de evaluación, de cara a nuestras familias y al exterior.
El 2006 – 2007, puso nuestro punto de mira en la disciplina escolar, tema de máxima actualidad y, más concretamente, en la resolución pacífica de conflictos por medio de la mediación escolar. Mucho habíamos escuchado en torno a ella como un proceso participativo en el que los protagonistas del conflicto se comunican en presencia de los mediadores y cooperan en la transformación de la situación. Mediadores que se interesan por los protagonistas sin tomar partido por ninguna de las partes y manteniendo un intercambio confidencial, como personas independientes que actúan sin ningún poder, abriendo nuevos canales de comunicación y haciendo de puente entre las personas. Basamos dicho proceso de mediación en una orientación positiva respecto del conflicto, en la confianza en las personas y en actitudes de diálogo y de consenso e hicimos que funcionase paralelamente al Reglamento disciplinario del centro, inscribiéndose en el ideario educativo de las comunidades que promueven la Paz y la Democracia. Terminamos el curso con un Equipo de mediación dispuesto a intervenir ante cualquier altercado para su posterior resolución. Pero “la calidad” no se quedó sólo ahí, y empezamos a preparar la tarea del siguiente curso, encaminada a conseguir nuestra acreditación mediante una nueva autoevaluación del colegio siguiendo el modelo de la Junta de Castilla y León y la formación interna para el desarrollo de la Herramienta Perfil como instrumento de evaluación del centro.
Por fin llegamos al momento actual, al curso 2007 – 2008, en el que el reto es doble: acometemos la gestión por procesos del colegio como puente para la obtención del Sello de Excelencia basado en el modelo E.F.Q.M., otorgado por la Conserjería de Educación de la Junta de Castilla y León. Tras la identificación y selección de nuestros procesos estratégicos, clave y soporte, cuyo desarrollo llevaremos a cabo en el primer y segundo trimestre, pasaremos a un tercer trimestre en el que la herramienta perfil nos permitirá desglosar y evaluar todos y cada uno de los procesos que configuran la vida de un centro, y que nos conducirá a ese segundo reto propuesto: el Sello de Calidad.
Nos complace mejorar, y nos complace que este proyecto siga en marcha y os aporte una visión diferente y, si cabe, más agradable de nuestro trabajo diario, siempre encaminado al bienestar de todos.
Muchas gracias por confiar en nosotros y por leernos.
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